Con el estilo y el humor que caracterizan todas sus novelas, y una capacidad fuera de lo común para describir con elegancia y precisión los sentimientos -y las contradicciones- de unos personajes a la deriva, Didier van Cauwelaert convierte, cual prestidigitador, lo cotidiano en un hermoso y verosímil cuento de hadas.

Aquest llibre, triat per na Magda P. el comentarem a casa de na Magda B. el dissabte 19 de febrer.